Cuentapropistas al volante

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Taxis ruteros en la Habana

Por Denisse Cortinas

Aún con cuentapropistas, el transporte sigue siendo un tema complicado para los cubanos.

Resulta insuficiente la cantidad de ómnibus en relación con la abundancia de personal que requiere de ese medio de transporte, el cual funciona como el más utilizado por quienes viven en Cuba. Como un intento por aliviar ese problema surgieron entre otros pocos, los llamados taxis ruteros.

Se trata de una serie de autobuses pertenecientes a cooperativas de transporte que ofrecen sus servicios a pasajeros por el monto de 5 pesos cubanos. La diferencia entre estos y los vehículos que regularmente ofrece el ministerio de Transporte en Cuba radica en que son climatizados, cuentan con asientos confortables y música para el disfrute de los viajantes.

Los taxis ruteros constituyen el punto intermedio entre los ómnibus estatales y los taxis particulares, popularmente conocidos como almendrones. Sin embargo son mucho más cómodos que estos últimos aunque sus recorridos son menos variados.

Se trata de una actividad por cuenta propia en la que los choferes de los vehículos reciben el combustible del estado cubano. Aunque los conductores se quejan de que la cantidad resulta insuficiente, no por eso se paran y lo compran de sus bolsillos para que siga funcionando el negocio, que muchos califican de próspero.

Quienes manejan esos medios de transporte son los encargados del mantenimiento y la reparación de los mismos a través de las ganancias que obtienen y deben pagar un impuesto al estado al finalizar cada jornada, que en ocasiones excede los 2000 pesos.

La mayoría de los choferes de esos microbuses pertenecían anteriormente al sector estatal y aunque en muchas ocasiones no están conformes con la cantidad de dinero que deben abonar al gobierno, reconocen que sus ingresos son muy superiores a los que obtenían cuando trabajaban para el estado.

Esas cooperativas aún se encuentran en proceso de formación. Las rutas por las que transitan son limitadas, por lo que se requiere de una expansión en ese  sentido. Además vendría bien aumentar el número de autobuses que resulta insuficiente sobre todo en las primeras horas de la mañana y durante la tarde, cuando mayor cantidad de público requiere de sus servicios.

Aunque evidentemente la existencia de taxis ruteros no constituye la solución al problema de transporte en la mayor de las Antillas, pues el precio de estos hace que no se trate de una oferta para todos los días, es importante reconocer que son  muy efectivos al ofrecer un servicio rápido, confortable y mucho más eficiente al que existía con anterioridad.

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