Catalejo, un negocio familiar

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Catalejo. Villa Panamericana

En las cercanías de las playas del este de La Habana se encuentra la cafetería Catalejo, un sitio que abre sus puertas todos los días desde las 7 y hasta las 5 de la mañana, para acompañar tanto a los consumidores durante el día como a los que prefieren la vida nocturna.

Justo en el llamado prado de la Villa Panamericana de la capital cubana se localiza ese negocio privado, inaugurado en el 2012 y que desde sus inicios ha captado la atención del público por la calidad de sus servicios.

Cuenta con variados menús entre los que se incluyen ofertas de desayuno, así como almuerzos y comidas. Entre las propuestas se encuentran platos de la cocina cubana e internacional, pero también varios tipos de panes, refrescos, jugos y batidos.

Su joven administrador, Raulniel Kemel Acosta, explicó que Catalejo es un restaurante familiar en La Habana, que dirige su hermano hace más de 4 años cuando lo adquirieron de manos de su anterior propietario. Desde ese entonces, ha sido un proyecto próspero y al que le augura muchos años más.

El mayor éxito de esa cafetería-restaurante, según Raulniel, radica además de sus atractivas y económicas ofertas, en que es el único establecimiento gastronómico que se mantiene abierto una vez que comienza la vida nocturna y se extiende a horas tempranas de la mañana para el servicio de desayuno, ampliamente demandado.

Otra de las ventajas que tiene Catalejo es su posición, pues se encuentra enclavado en el centro del llamado Prado de la Villa, el cual si bien contaba anteriormente con gran afluencia de público, sobre todo por las noches, en la actualidad es una de las zonas wifi de La Habana, por lo que muchos acuden a sus alrededores  para conectarse a internet.

Esas personas regularmente asisten a Catalejo para tomar una merienda luego de conectarse o simplemente para compartir con amigos.

De acuerdo con su administrador, el público que más visita ese negocio por cuenta propia son los estudiantes africanos de medicina, que estudian en las cercanías y quienes tienen al lugar como su habitual lugar para comer.

Es Catalejo un acogedor recinto, modernamente decorado y que cuenta además con climatización para escapar del inmenso calor que azota al país caribeño. Además representa un ejemplo de cómo  continúan en expansión los negocios por cuenta propia en Cuba .

Por María Carla Alvarez

Catalejo, un negocio familiar
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